¿Cuáles son las vitaminas hidrosolubles?

Última actualización: 29.10.20

 

Las vitaminas son sustancias que se pueden clasificar en diferentes tipos. Uno de ellos son las hidrosolubles, cuyos niveles en el cuerpo pueden variar constantemente debido a que se eliminan fácilmente con la orina. De ahí la importancia de ingerir una dieta equilibrada que las aporte diariamente en cantidad suficiente.

 

Nuestro cuerpo es un increíble laboratorio químico que no descansa jamás. Por ejemplo, con el hecho de respirar se desencadenan en nuestro interior tal cantidad de cambios indispensables, que, en pocas palabras, nos mantienen vivos. Con el proceso de asimilación de alimentos ocurre algo igualmente sorprendente. Cada vez que nos llevamos a la boca un trozo de comida y llega a nuestro sistema digestivo, él se encarga de identificar los nutrientes que nuestro cuerpo necesita para desarrollarse, desempeñar sus funciones básicas y estar sano.

 

¿Qué son las vitaminas?

Alimentarnos correctamente va más allá de consumir la cantidad de calorías necesarias para movernos y realizar nuestras actividades diarias. De hecho, hay sustancias vitales que no nos aportan energía, pero sin ellas, nuestro organismo estaría en graves problemas. Un claro ejemplo de esto son las vitaminas, que ingerimos en pequeñas cantidades a través de nuestra dieta.

Si quisiéramos definir las vitaminas tendríamos que decir que son sustancias que nuestro cuerpo no es capaz de generar, o bien, de producir en la cantidad suficiente. De hecho, sus moléculas tienen estructuras muy diferentes a las de los carbohidratos, las proteínas o los lípidos, por mencionar algunas.

 

¿Para qué sirven las vitaminas?

La función de las vitaminas está centrada en ayudar a sintetizar otras sustancias. Por ejemplo, la vitamina D ayuda a la absorción del calcio. La vitamina C, por su parte, interviene en las reacciones de reducción del estado de oxidación. Las vitaminas del complejo B se relacionan con los procesos metabólicos, e incluso, con la síntesis de ADN.

Un dato curioso acerca de las vitaminas es que su descubrimiento siempre ha estado asociado al estudio de las enfermedades que se derivan de su deficiencia. Por ejemplo, después de muchos estudios y tratamientos poco efectivos realizados por médicos, el científico Albert Szentel finalmente descubrió la vitamina C al estudiar la enfermedad del escorbuto, un padecimiento que afectaba principalmente a los marineros.

Tipos de vitaminas

Aunque de manera general podemos hablar de vitaminas, para englobar a una gran cantidad de moléculas especiales para el cuerpo, conviene saber que hay dos grandes grupos de vitaminas, su clasificación se relaciona de acuerdo al medio que las disuelve en hidrosolubles y liposolubles. Analizaremos, a grandes rasgos, qué es lo que hace la diferencia entre estos grupos, qué vitaminas pertenecen a cada uno y algunas de sus características.

 

Vitaminas liposolubles

Estas vitaminas se pueden almacenar en algunas células de nuestro cuerpo como las del hígado, también en depósitos de grasa y en los músculos, para liberarse cuando sean requeridas.

En este grupo se encuentran la vitamina A, D, K y E, con todas sus formas químicas conocidas hasta el momento. 

Para mencionar algunos aspectos de interés, la vitamina E tiene una función antioxidante, por eso se incluye en los suplementos que tienen como finalidad contrarrestar los efectos de la edad y los síntomas derivados del daño que causan los radicales libres. Además, previene la degeneración muscular. 

 

Vitaminas hidrosolubles

A diferencia de las vitaminas que se disuelven en las grasas, las hidrosolubles lo hacen en medios acuosos. Este es el grupo más numeroso de los dos, pues se encuentran reconocidas 9 sustancias, la vitamina C, B1, B2, B3, B5, B6, B8, B9 y B12. 

Un inconveniente que existe con las vitaminas hidrosolubles es que no se crea un depósito de ellas en el cuerpo, sino que se eliminan muy fácilmente por la orina, por eso se deben consumir frecuentemente. 

Aunque este grupo es muy numeroso y, por consiguiente, podemos asumir que son múltiples las funciones que realizan en el cuerpo, mencionaremos un breve resumen de cada una y qué alimentos las contienen.

Comenzaremos por hablar de la tiamina o vitamina B1. Interviene en procesos del sistema nervioso y la transformación de los hidratos de carbono. Como podemos entender, sin ella, no podríamos transformar los alimentos en energía. La encontramos en la carne, frutos secos y legumbres. La riboflavina o B2 también tiene funciones similares, pero además es antioxidante y la encontramos en los mismos alimentos.

Dentro de las vitaminas que se relacionan con las hormonas está la niacina o vitamina B3 y la podemos encontrar en vegetales de hojas, zanahorias y carnes. Por su parte, la vitamina B5 la podemos ingerir en casi cualquier alimento y ayuda en los procesos de cicatrización.

La vitamina B6 de alimentos como las patatas, el pescado, granos integrales y verduras, entre otras funciones, es indispensable para el desarrollo cerebral de los bebés. Además, está relacionada con importantes procesos como la formación de los glóbulos rojos, así como también en la generación de anticuerpos, por eso se suministra a quienes tienen problemas con el sistema inmunológico.

En relación a la biotina o las vitaminas B7 y B8, podemos decir que ayudan en la asimilación de las grasas y se encuentran en leguminosas, leche y huevos, entre otros.

El ácido fólico o vitamina B9, tan recomendada para mujeres embarazadas, está presente en hortalizas verdes, frutas cítricas y en legumbres. La razón por la que es importante, es debido a que interviene en la replicación del ADN.

En cuanto a la vitamina B12 o cobalamina ayuda a conservar saludable el sistema nervioso central, así como también a formar glóbulos rojos y es una de las vitaminas que los veganos deben ingerir como suplemento, pues está presente en alimentos de origen animal.

Otra vitamina hidrosoluble que podemos ingerir con facilidad y es básica para que nuestro organismo sea capaz de enfrentar enfermedades es la vitamina C. La podemos encontrar en su forma natural en el brócoli, uvas, albahaca, fresas, guayabas, etc. Sin embargo, los médicos consideran como una buena práctica el ingerir un suplemento de esta vitamina en la dosis correcta. En tal sentido, convendría informarse cuál es la mejor vitamina C (aquí puedes encontrar unas opciones para comprar) del mercado para tenerla a mano y prevenir su deficiencia.

Como podemos notar, las vitaminas, sean del tipo que sean, no son sustancias de las que podemos prescindir, pero su consumo en suplementos debe estar dirigido por el médico a cargo de nuestra salud, para evitar la hipervitaminosis o consumo excesivo, algo que también genera problemas en el organismo.

 

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